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Chistes con dialogo

Chistes con dialogo
Chistes con dialogo
Chistes con dialogo muy cómicos.

Miguel y Javier están en una fábrica de libros, y Miguel le dice a Javier: -¿Esa página es tuya, o es mi impresión?


Jaimito va a una librería y dice:-¿Queda algún libro sobre el cansancio? y el librero le contesta: -No lo siento, están agotados


Iván va a una tienda de caza y le dice al dependiente: -¿Quedan trajes de camuflaje? y el dependiente le contesta: -No lo siento, llevamos 3 meses buscándolos.


El titanic se está hundiendo, y un miembro de la tripulación se acerca al capitán y le pregunta: “Capitán, ¿a qué distancia estamos de tierra?
Tripulante:_ ¿En qué dirección?
Capitán:_ Hacia abajo.


En la última noche del Titanic, un mago estaba realizando un espectáculo de magia.El mago comenzó a realizar su acto, y para sorpresa de todos, hizo desaparecer su sombrero.En ese momento un loro de uno de los espectadores comenzó a gritar:- ¡Lo ha escondido detrás de él! ¡Lo ha escondido detrás de él!
El mago lo mira molesto y decide continuar con su acto. Coge un conejo blanco y lo hace desaparecer también. El público aplaude por el orgullo del mago, pero en ese momento el mismo loro empieza a gritar:
– ¡Lo tiene debajo de la mesa! ¡Lo tiene debajo de la mesa!
Y el pobre mago se enfadó aún más. Siguió con el acto de magia, haciendo desaparecer cosas, pero el maldito loro siempre arruinaba sus trucos.
En medio del espectáculo el Titanic choca con un iceberg. El mago cae al agua y consigue nadar hasta un gran tablón. Al cabo de un rato llega el loro y también se queda en el tablón, porque su dueño se olvidó de él. El tablón se aleja y se quedan solos.
Pasan muchos días sin que ninguno de los dos se dirija la palabra, mientras navegan sin rumbo en el tablón.
De repente, el loro le grita al mago:
– Ahora, idiota, me rindo. ¿Dónde coño está tu barco?

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Un negrito llega al cielo, temeroso de que le nieguen la entrada, porque teme problemas de racismo:-¿Tu nombre?
-Leonardo Di’Caprio…responde el negrito.
San Pedro le mira incrédulo y pregunta de nuevo….
– ¿Su nombre?
– Leonardo Di’Caprio…insiste el negrito que ya no puede echarse atrás.
San Pedro coge el teléfono y, confundido, llama a Dios.
– Oye, jefe, con todo respeto, aclárame una duda: el Titanic… ¿se hundió o se quemó?