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Chistes de enanos

Chistes de enanos
Chistes de enanos
Aquí hay una gran compilación de chistes de enanos súper divertidos

Chistes de enanos

  • Era un hombre tan pequeño que podía ser barrido de sus pies.
    Era un hombre tan pequeño que cuando se sentaba en el suelo, sus pies colgaban.
    Había una vez un enano que entró en un bar, saludó a todo el mundo y se acercó a la persona que servía la bebida, pero no pudo alcanzarla, y empezó a saltar de arriba a abajo, diciendo
    UN WHISKY, POR FAVOR! UN WHISKYY, POR FAVOR!
  • Como varias veces, hasta que se cansa de saltar porque nadie lo atiende, y se da cuenta que había una silla donde subir para ver por qué nadie lo atiende, y yo subí y cuando subió se dio cuenta que al otro lado del mes había otro enano diciendo:
    ¿CON O SIN HIELO? ¿CON HIELO O SIN HIELO?
  • Había un enano y le preguntó a un hombre:
    ¿Cómo llego al metro?
    ¡Pero si ni siquiera llegas a los 60!

Bromas y chistes de enanos

  • Un tipo fue criticado por ser tan pequeño y se excusó:
    ¡No soy pequeño, pero los zapatos son muy profundos!
    Era un hombre, tan, tan bajo, que pasó delante de una panadería, se le hizo la boca agua y se ahogó.
  • ¿Cuál es el límite de un enano?
    • Arrojarse de un edificio y colgarse de la plataforma.
      ¿Cuál es el colmo para un enano?
      Que cuando le tomas una foto puedes ver sus pies.
  • Primera escena: Un pequeño enano diciendo cosas groseras.
    Segunda escena: Un pequeño enano diciendo cosas groseras
    Tercera escena: El mismo enano diciendo cosas groseras.
    ¿Cómo se llama la obra?
    BULGARIA.
  • Había una vez un hombre tan pequeño que se subió a la cima de una canica y dijo: ¡El mundo es mío! ¿Cuál es la altura de un enano?
    Que un policía lo detenga y diga: ¡Detente!
  • Ayer en el autobús, un enano se subió y se sentó a mi lado. Después de unos minutos el bondi se detuvo y el enano se deslizó del asiento. Así que lo agarré del brazo y lo senté en su asiento. Unos minutos más tarde el enano resbaló de nuevo y me las arreglé para ayudarlo de nuevo. Poco después el enano se resbaló por tercera vez y le agarré el brazo de nuevo y le dije:
    -Aguanta, idiota, o te resbalarás todo el camino!
    Y el enano me respondió:
    -¿Por qué no te vas a la mierda, imbécil, he estado tratando de bajarme durante 3 paradas y no me dejas?
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