Saltar al contenido

Chistes de pescadores

Chistes de pescadores
Chistes de pescadores
Chistes de pescadores muy buenos para que te rías con tus colegas.

Chistes de pescadores

Un pescador, a un lugareño, cerca del lago:
– ¿Se puede pescar aqui?
– ¡Claro que sí!
– ¿No será delito?
– ¿Delito dice? ¡Que va! ¡Será un milagro!


Un hombre llama a su esposa desde el trabajo y le dice:
-Querida: el Jefe me pide que lo acompañe a pescar a Canadá con algunos clientes muy importantes… Nos vamos por una semana, y ésta será una muy buena oportunidad para conseguir mi tan ansiada promoción. No te olvides de meter suficiente ropa para una semana, además de la caña de pescar y la bolsa con los anzuelos, que cuando salga de la oficina lo paso a buscar. Ah!… y no te olvides de incluir mi pijama de seda azul!
La esposa piensa que esto suena un “poquito” extraño… y que era de lo más llamativo que necesitase un pijama tan lujoso para una excursión de pesca, pero como buena esposa hizo lo que su marido le pidió.
Una semana después regresa el marido… un poco cansado pero contento. La esposa le da la bienvenida y le pregunta:
– ¿Pescaste mucho…?
– ¡Ufff! – contesta él – No dejamos una trucha ni para muestra. Pero… ¿Por qué no metiste mi pijama azul, como te pedí?
Y la mujer le responde:
-Sí que lo hice… ¡Lo puse en la caja de los artículos de pesca!


Dos amigos están pescando tranquilamente tomando unas cervecitas.
Casi imperceptiblemente, para no asustar a los peces, dice Juan:
– Me voy a divorciar de mi mujer; lleva más de dos meses sin hablar conmigo.
Carlos, sigue bebiendo su cervecita y serenamente dice:
– Piénsatelo bien Juan… mujeres así son difíciles de encontrar.

Te Recomendamos:   Chistes de frutas

Era un pescador que todos los sábados, a las 6 de la mañana, acudía a pescar a San Carlos de la Rapita. Prepara los aparejos y el anzuelo y los echa al agua.
Al rato un tío se le pone al lado.
Sábado, ocho de la mañana, el pescador con la caña y el tipo al lado.
Sábado , una de la tarde, el tío con la caña y el menda al lado.
Sábado, siete de la tarde, el tío con la caña y el nota al lado.
Domingo, seis de la mañana, el tío con la caña y el tipo al lado.
Domingo, una de la tarde, el tío con la caña no puede más y le dice:
– A usted también le gusta la pesca ¿no?.
– ¡A mí, que va, yo no tendría paciencia oiga!.


Un tío lleva tres horas pescando sin ningún resultado, en esto que viene el cartero del pueblo, mete la mano en el agua y empieza a sacar truchas una tras otra.
– Pero bueno! Como puede hacer eso!
– No, yo es que las pesco con la mano.
– Pero eso tendrá truco, no?
– Bueno, como usted me ha caído bien le diré el truco. Lo único que tiene que hacer usted es meterle la mano ahí mismo a su mujer y después venir a pescar. Al meter la mano en el agua los peces se sienten atraídos y los puede coger con la mano.
– Gracias, gracias.
Total, que el tío recoge los aparejos de pesca y vuelve antes de tiempo a casa para hacer la prueba. Su mujer esta limpiando los cristales y el tío llega por detrás y le mete la mano por debajo de la falda en el lugar correspondiente. La mujer dice:
– Ay, carterito! Que juguetón estas hoy!

Te Recomendamos:   Chistes de nieve