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Chistes de vecinos

Chistes de vecinos
Chistes de vecinos
Chistes de vecinos para matarse de risa.

Chistes de vecinos

El hombre ha tocado el timbre:
– Hola, vengo a afinar el piano.
– Tengo un piano, pero no he llamado a un afinador.
– Pero los vecinos sí, respondió el hombre en la puerta.


¿Puedo quedarme a dormir en tu casa?
Sí, pero tienes que hacer la cama.
Por supuesto, no hay problema.
Bueno, aquí hay clavos, madera y herramientas.


Unos vecinos se encuentran en la calle y uno de ellos dice: “No puedo levantarme por la mañana:
No puedo levantarme por la mañana.
Y el otro dice:
Siempre me levanto todos los días a las 3.
Y el otro dice:
¿A las 3? ¿Y cómo lo haces?
Pues lo hago, a las 1, a las 2, a las 3, y me levanto.


Había dos vecinos y uno de ellos le dijo al otro:
Oh vecino, siento mucho que mi gallina haya destruido tu jardín. No te preocupes, dice el otro, porque mi perro acaba de comerse tu gallina. Menos mal, dice el primero, porque mi coche acaba de matar a tu perro.


Un vecino a otro:
Oye, y tú, ¿por qué cierras las cortinas cada vez que tu mujer empieza a practicar sus clases de canto?
Para que los vecinos no piensen que la golpeo.


Un vecino le dice a otro el 1 de enero muy temprano:
-Vecino ¿Me das un tamal?
-No puedo. Mis propósitos para este año no lo permiten.
-¿Has decidido ponerte a dieta?
-No. He decidido dejar de alimentar a los vagos.


Encontró la lámpara del genio y la frotó. Cuando el genio apareció, le concedió un deseo con una condición:
-Te daré lo que pidas pero te advierto que le daré a tu vecino el doble de lo que pidas.
El vecino odiaba tanto a su vecino que después de pensar unos minutos le dice al genio de la lámpara:
-¡Sabes qué genio, pégame en el ojo!

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