Saltar al contenido

Chistes del señor de los anillos

Chistes del señor de los anillos
Chistes del señor de los anillos
Son sólo para los fans de la maravillosa trilogía. Si no eres un conocedor de la Tierra Media no los entenderás.

Chistes del señor de los anillos

Sam se despierta en su casa de Bag End con una resaca monumental, tras una noche de fiesta en “El Dragón Verde”…
Le cuesta abrir los ojos, y lo primero que ve es un cuenco humeante de athelas en agua sobre la mesilla de noche. Se incorpora y ve su ropa perfectamente limpia y planchada frente a él. Sam mira alrededor de la habitación y ve que todo está en perfecto orden y limpio. El resto de la casa está igual.
Da unas bocanadas sobre el tazón de athelas y ve una nota sobre la mesa:
“Cariño, tienes el desayuno preparado en el salón. Me he ido temprano para llevarle al tío unas coles. Te quiero. Rosita”.
Así que va al salón y, efectivamente, allí estaba el desayuno y también el Libro Rojo, abierto por la página en la que Sam había estado la mañana anterior, con la pluma preparada.
Su hijo Frodo también estaba en la mesa desayunando.
Sam le pregunta: “Hijo, ¿qué pasó anoche?”.
Frodo responde: “Bueno, volviste después de las tres de la madrugada, borracho como una cuba y delirando. Rompiste algunos muebles, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado al golpear la puerta”.
Confundido, Sam pregunta: “¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado, y el desayuno esperándome en la mesa?”.
A lo que su hijo responde: “Ah, eso. Mamá te arrastró al dormitorio y cuando intentó quitarte los pantalones, gritaste: “¡Señora, déjeme en paz, soy un hombre casado!”

Te Recomendamos:   Chistes de maridos

Pippin se acerca a Gandalf muy apenado y le dice: -Gandalf, cuando me toco aquí me duele. Y aquí también. Y aquí. Y aquí… ¿Qué me pasa?
A lo que Gandalf, resignado, responde: “Mi querido amigo, lo que tienes es un dedo roto.


Mientras la compañía estaba en la cámara de Mazarbul, en Moria, leyendo el libro de los registros, Pippin se cae al pozo… Merry, muy angustiado, se asoma al pozo y grita:
– ¿Estás herido Pippin?
Y se oye una voz con un volumen decreciente y resonante que dice
– Todavía no…


Rosita, toda apenada, le dice a Sam:
– Sam, cariño… parece que quieres más a Bill el poni que a mí.
– No, tonta, os quiero a los dos por igual.


“El psiquiatra me ha dicho que me quite la ansiedad del trabajo buscando un Hobby…… y a ver dónde encuentro uno de esos putos enanos de la Tierra Media”.


Sam lleva mucho tiempo preocupado. Frodo se acerca a él y trata de averiguar qué le pasa, pero Sam intenta esquivar el tema.
Finalmente, después de mucho insistir, Sam lleva a Frodo a un lugar remoto y le confiesa lo que tanto le preocupa.
… ¿Recuerdas que hace un mes dejé el grupo para ir al baño? Bueno… detrás del arbusto había un troll, y cuando me agaché aprovechó y ……
Frodo se quedó paralizado por la noticia.
Oh, vaya, qué horror, ¡ahora me explico! ¡Pero no debes preocuparte, amigo mío! Sólo yo lo sé, y el trol no habla…
… ¡No habla! ¡No llama! No me escribe.


Frodo y Sam caminan penosamente por las tierras desoladas de Mordor. En eso pasan cerca de una de las grandes acerías en cuyos hornos se forjan las armas de los ejércitos del Señor Oscuro. Sam mira hacia arriba y ve un gran cartel en el que está escrito “ACEROS DE MORDOR”, y le dice a Frodo:
-Maestro, ¿qué te parece, nos fabricamos nosotros mismos?
Están Elrond, Galadriel y Pippin en una isla desierta. Llega Eru y les dice que les concederá a cada uno una petición.
Elrond dice: Deseo volver a Rivendel, pues la extraño mucho.
Y se lo concede.
Galadriel continúa: Deseo regresar a Lorien, pues extraño a Celeborn.
Ella también lo cumple.
Y Pippin dice: ¡No quiero quedarme solo, quiero que vuelvas conmigo!

Te Recomendamos:   Chistes de chinos

– ¡Sam, no saltes al Anduin!
Pero no le hizo caso y el Anduin quedó embarazado.
Hay un elfo, un humano y Frodo volando sobre la Tierra Media en GWAIHIR AIRLINES, el elfo saca la mano por la ventana y dice
– Estamos en Lórien.
Los otros preguntan:
– ¿Cómo lo sabes?
Y él dice:
– He sentido el poder de la Dama.
Después de un rato, el humano extiende la mano y dice:
– Estamos en Gondor, he sentido la vibración de mil trompetas retumbando en los muros de Minas Ithil.
Al cabo de un rato Frodo saca la cabeza y dice: – Estamos en Mordor.
Los otros preguntan:
– ¿Has sentido el mal, has visto el Monte del Destino?
A lo que Frodo responde:
– Pues no, es que me han robado el anillo.